El yoga puede ser visto como un método para encontrar la paz interior, mantenerse en salud y tener buena condición fisica, lo que permite estar en equilibrio con uno mismo y con el entorno.
El yoga es una forma de tener más conciencia acerca de uno mismo tomando al cuerpo como punto de partida.
La práctica de yoga nos permite tener fisicamente más fuerza, resistencia y flexibilidad, sin sobre cargar al cuerpo. Las tensiones y los bloqueos de energía pueden fluir de forma natural y ser eliminados.
Las posturas del yoga hacen que el cuerpo sea más flexible y fuerte, además, tienen un efecto beneficioso sobre el bienestar emocional, mental y espiritual.
Practicar yoga tiene las siguientes ventajas:
- un cuerpo más sano y fuerte,
- pensamientos claros,
- una vida emocional equilibrada,
- mejor comprensión espiritual.
El yoga conoce distintos ejercicios que se pueden practicar tanto de forma dinámica o estática al ritmo de la respiración. Los ejercicios dinámicos a diferencia de los estáticos se hacen de una manera fluida moviendose de una posición a la otra, dejando mover la energía por todo el cuerpo.
Sentir el cuerpo con atención nos permite conocer nuestra conciencia interior, obteniendo mas conocimiento y comprensión entre el pensar y el sentir, además nos enseña a reconocer signos de estrés y fatiga de manera previa.
Tener una relación con uno mismo ayuda a vivir la vida con mas plenitud y placer.
La práctica de yoga se debe hacer en un ambiente relajado con plena atención y dedicación. Sé amable contigo mismo. Explora tus capacidades y acepta tus limitaciones, sabiendo que las limitaciones se pueden siempre cambiar y no son fijas. Con paciencia y perseverancia uno puede desplazar las fronteras. Escucha a tu cuerpo y utiliza la intuición.
Ejercicios para respirar
La respiración es vida. La respiración es fundamental para practicar el yoga. Cada día trata de tener tiempo libre para hacer ejercicios de respiración.
Sientate en un lugar tranquilo, relaja tu cuerpo y luego respira profundamente, concéntrate solo en tu respiración y no pienses en otra cosa, solo escucha los sonidos de tu respiro. Si los pensamientos entran a tu mente, déjalos ir y vuelve a concentrarte en tu respiración, inhala aire por unos cuantos segundos y exhala el aire, vuelve a repetir esto varias veces por unos minutos. Este ejercicio de respiración lo puedes hacer siempre y cuando quieras, tal vez al principio te costará tiempo para concentrarte, pero con la práctica obtendras más experiencia.
